Los 60 mejores consejos y trucos
- La mejor manera de aprender inglés es hablándolo. Por lo tanto, intenta crear un entorno propicio para el aprendizaje del idioma. Un buen profesor te animará a empezar a hablar desde la primera clase. ¡Por supuesto, a tu nivel!
- No tengas miedo de cometer errores. Para corregir un error, primero hay que reconocerlo. Con el tiempo, cometerás menos errores.
- Incorpora las clases de inglés a tu rutina diaria y aprende el idioma cada día. Decide cuánto tiempo dedicarás cada día al aprendizaje del idioma. Un libro de texto y un libro de gramática te serán de ayuda.
- Fíjate un objetivo y un plazo concretos: proponte alcanzar dos niveles en un año o repasa una guía de gramática. También puedes programar un examen de idiomas para mantener la motivación.
- Mejora tu nivel general de inglés desarrollando las cuatro habilidades lingüísticas básicas: lectura, escritura, expresión oral y comprensión auditiva.
- Consigue un libro de vocabulario: un cuaderno en el que anotar las palabras nuevas que aprendas. Escribe frases con las palabras nuevas, asegurándote de utilizar cada palabra al menos tres veces. No intentes aprender demasiadas palabras nuevas a la vez: es mejor aprender entre 5 y 10 palabras al día y trabajarlas a fondo. De esta manera, las recordarás durante mucho tiempo. Memorizar palabras nuevas en largas listas solo es útil para preparar exámenes. Sin práctica, las palabras se borran rápidamente de tu memoria.
- Utiliza una variedad de materiales, métodos y oportunidades, como libros de texto y manuales para aspectos específicos del idioma, libros de lectura adaptados y no adaptados, periódicos y revistas, podcasts, radio, vídeos de YouTube, programas de televisión, tutoriales y clubes de conversación, así como clases grupales o individuales con un profesor. Esto te ayudará a crear un entorno propicio para el aprendizaje de idiomas. El uso de diversos métodos aumentará la intensidad de la información lingüística y evitará la sobrecarga de información. Identifica los métodos más eficaces para ti.
- Estudia inglés a la hora del día que más te convenga. Si no puedes estudiar por la mañana, prueba por la tarde.
- No te preocupes demasiado por los exámenes. Aprende inglés para tener nuevas oportunidades y ampliar tus conocimientos en las áreas que te interesan. ¡El interés es una gran fuente de motivación! Utiliza materiales que creen un ambiente que te anime a aprender: así conseguirás mejores resultados.
- Aprende inglés utilizando las técnicas que mejor te funcionen. Establece prioridades: aunque la variedad en los métodos de aprendizaje puede hacer que este sea más interesante, los métodos más eficaces te ahorrarán tiempo. Descubre qué es lo que más te conviene: ¿prefieres las reuniones del club de conversación o trabajar por tu cuenta en silencio?
- Aprende inglés conectando con personas que puedan ayudarte. Si no entiendes algo, no dudes en pedir ayuda a tu profesor, compañeros de clase o amigos.
- Recuerda que repasar lo que has aprendido no es una pérdida de tiempo.
- Disfruta aprendiendo inglés: combina diferentes actividades saliendo al aire libre y tomando descansos durante tu estudio individual. No pierdas el entusiasmo por las clases de idiomas.
- No te precipites en terminar un nivel solo para empezar uno nuevo. En su lugar, domina el material de tu nivel actual practicándolo a fondo.
- Utiliza diversos materiales de audio, como la radio, podcasts y archivos de audio. Escuchar algo varias veces te permite captar información que quizá te hayas perdido la primera vez. La radio y la televisión solo te dan una oportunidad para escuchar algo. Ambas son buenas formas de practicar la absorción de información.
- Lee libros adaptados. Están escritos específicamente para tu nivel de dominio del idioma. Estos libros te resultarán interesantes y agradables de leer. Los libros infantiles utilizan un vocabulario más sencillo y pueden ser una buena alternativa.
- Los periódicos son una fuente excelente para aprender el significado de nuevas palabras en contexto. Lee primero el artículo para comprender el contenido general. No te preocupes si no entiendes todas las palabras. Solo busca las palabras desconocidas más significativas que te dificulten comprender el significado general.
- Aprende palabras sencillas que tengan una sola raíz. Te ayudarán a comprender el significado de otras palabras.
- Estudia los prefijos y sufijos, ya que ampliarán considerablemente tu vocabulario.
- Intenta utilizar el inglés siempre que sea posible. Practica palabras y frases cotidianas en tu cabeza o por escrito.
- En lugar de intentar traducir, aprende a formar frases en inglés inmediatamente. La traducción es una habilidad independiente que puede obstaculizar tu capacidad para hablar. Si escuchas una frase interesante o tienes un pensamiento interesante en inglés, dilo en voz alta o para ti mismo.
- Cada una de las cuatro habilidades lingüísticas básicas requiere un entrenamiento específico. Por ejemplo, no se puede aprender a hablar estudiando gramática o memorizando vocabulario. Si quieres aprender a hablar inglés, tienes que empezar a hablarlo.
- La mejor manera de aprender la gramática inglesa es practicar su uso en conversaciones. Este es el enfoque más natural.
- Aprende a escribir en inglés. Para ello, empieza a llevar un diario o a escribir en Instagram en inglés. Empieza escribiendo unas pocas palabras o frases cada día. Con el tiempo, podrás escribir más.
- Para mejorar tus habilidades de escritura, escribe todo lo que se te ocurra en el idioma que estás estudiando. No tengas miedo de cometer errores. A continuación, aplica las reglas gramaticales que conoces y corrige la ortografía. Por último, pide a otra persona que lea lo que has escrito y compruebe si hay errores.
- Aprender y cantar canciones en inglés es una forma estupenda de mejorar tu fluidez y entonación. Las canciones también alegrarán tu vida. Los poemas también son buenos, pero asegúrate de elegir los que realmente te gustan.
- Busca a alguien con quien hablar o mantener correspondencia. Lo ideal es que sea alguien con quien compartas intereses comunes. De esta manera, siempre tendrás algo de qué hablar.
- Desde el comienzo del aprendizaje del inglés, es importante familiarizarse con su ritmo y entonación. La mejor manera de hacerlo es escuchando y repitiendo.
- Escucha más el idioma, incluso en el nivel elemental. Aunque al principio no puedas entenderlo todo, te acostumbrarás y, con el tiempo, aprenderás más.
- Lee el texto en voz alta y escucha la versión en audio al mismo tiempo. Además de la repetición, esta es una buena forma de mejorar tu expresión oral, pero además, la dependencia visual del texto desarrolla tu capacidad de lectura. Después, vuelve a escuchar el texto y escribe lo que oyes.
- Pregunta a tu profesor de inglés si puedes grabar una clase. Esto te facilitará la repetición de lo que has aprendido.
- Si tienes un nivel preintermedio o superior, prueba a utilizar un diccionario que defina las palabras en el idioma de destino. Esto te ayudará a pensar en inglés y a evitar la traducción. Si un diccionario estándar te resulta demasiado difícil, elige uno que se adapte a tu nivel.
- Utiliza el diccionario solo cuando sea necesario. Intenta adivinar el significado de una palabra a partir del contexto. Es posible que vuelvas a encontrar la palabra y puedas comprobar si tu suposición era correcta.
- Aborda el aprendizaje y la práctica del inglés con optimismo. No te desanimes. A veces puedes sentir que tu progreso es demasiado lento y que no tienes aptitudes para los idiomas. Muchas personas tienen estos pensamientos, pero no te preocupes. Tarde o temprano, dependiendo del tiempo que dediques al estudio, alcanzarás tu objetivo. Recuerda que todo el mundo es capaz de aprender idiomas: ¡ya has aprendido tu lengua materna!
- Disfruta del proceso de aprendizaje. Para ello, aprende inglés en un contexto interesante. Aprendemos mejor cuando disfrutamos.
- No te presiones, no te pongas nervioso y no te precipites al hablar. Respira hondo. Hablarás mejor si te relajas. Recuerda que la concentración mental y el esfuerzo físico excesivo no son lo mismo.
- Revisa periódicamente los libros de texto y materiales antiguos que has estudiado anteriormente. ¡Te sorprenderá lo fáciles y comprensibles que son! ¡Esto demuestra que tu nivel ha mejorado! Los libros de texto antiguos pueden ayudarte a perfeccionar tus habilidades lingüísticas y reforzar tu comprensión de la estructura del idioma.
- No busques razones para no aprender. Nunca es mal momento para aprender un nuevo idioma extranjero.
- No pospongas el estudio de idiomas para más adelante. En su lugar, aborda una pequeña cantidad de material de la forma que más te convenga y te ayude a llenar tu tiempo de forma significativa. Ten siempre a mano algo que puedas usar mientras esperas o cuando te apetezca, como un libro, una revista, un periódico, archivos de audio, podcasts o la radio. ¿O tal vez solo tu teléfono?
- Una vez que comprendas la forma más eficaz de aprender un idioma, podrás incorporar de forma natural el aprendizaje del inglés a tu rutina diaria. Esto te ayudará a conseguir los resultados que deseas mucho más rápido.
- Aunque es posible aprender inglés utilizando una variedad de materiales y recursos para que el proceso sea lo más natural, variado e interesante posible, normalmente es mejor utilizar materiales que sean adecuados para tu nivel. No pasa nada si los materiales son difíciles, pero no dejes que eso te desanime.
- Cuando utilices materiales de diferentes niveles de dificultad, es importante que te marques objetivos alcanzables. A veces, en la escuela de idiomas, puedes sentir que la lección no contiene nada nuevo para ti. Sin embargo, aprender un idioma extranjero no significa sobrecargarse constantemente con material nuevo. Algunas lecciones deben centrarse en mejorar tu confianza y fluidez en el uso de palabras y estructuras gramaticales que ya conoces, por lo que estas lecciones se centrarán más en la expresión oral. Por el contrario, en los niveles elementales, los profesores pueden utilizar material desafiante, como artículos de periódico, y establecer tareas elementales, como encontrar palabras familiares en los titulares e identificar el tema de los artículos.
- No te preocupes por tu acento. Al fin y al cabo, el acento es una característica única del habla y la identidad cultural. Cuando se aprende inglés, es importante familiarizarse con diferentes formas de hablar, no solo con el acento de tu profesor. Así podrás entender fácilmente a personas de diferentes orígenes que hablan el idioma, tanto nativos como internacionales. Los libros de texto modernos de las principales editoriales prestan mucha atención a esto, por lo que los archivos de sonido están grabados por locutores con diferentes tonos de voz y estilos.
- Escribe las palabras nuevas en tarjetas pequeñas (¡sin traducciones!) y llévalas contigo. Escribir las palabras a mano te ayudará a recordarlas mejor que si solo las buscas en tu smartphone. A mucha gente le resulta más fácil entender las tarjetas físicas que las electrónicas. También puedes poner tarjetas o pegatinas en objetos por toda la casa. Esta es otra forma de sumergirte en el idioma inglés. Recuerda: cuando aprendes un idioma, ¡debe estar en todas partes!
- ¡Sé creativo al aprender inglés! Aunque un programa de estudios puede ser útil, es aún mejor resolver problemas de la vida real utilizando el idioma que estás aprendiendo. Confía en tu instinto y no tengas miedo de utilizarlo.
- Conoce a gente nueva con la que puedas practicar el idioma que estás estudiando. Busca un club de conversación en tu ciudad o en Internet. Una vez que encuentres a alguien con quien tengas intereses comunes, no importará con qué tema empiece la conversación. Cuando descubras que tenéis intereses compartidos, podrás mantener conversaciones que te harán olvidar que estás estudiando. Lo importante es convertir el idioma de una materia de estudio en una herramienta natural de comunicación.
- A veces es útil repetir lo que ha dicho la otra persona y pedirle que confirme que has oído y entendido correctamente.
- Aprende palabras y gramática de forma activa utilizándolas en frases. Esto te ayudará a recordar más fácilmente el material nuevo y a desarrollar tus habilidades lingüísticas al mismo tiempo.
- Cuanto más alto sea tu nivel de inglés, más tiempo te llevará alcanzar el siguiente. Los mayores progresos se hacen en los niveles más bajos. Una vez que domines los conceptos básicos, tendrás que trabajar los detalles más sutiles para ampliar tu comprensión del idioma.
- En el habla, las palabras no suenan separadas entre sí, sino que suenan conectadas, de modo que dos palabras pueden sonar como una sola. Esto es muy importante, ¡préstale atención!
Aprovecha los recursos en inglés disponibles en Internet. Hay muchos recursos disponibles para ayudarte a aprender y practicar inglés. Busca algo que te interese y te motive.- Utiliza un buen libro de gramática, como English Grammar in Use, de Raymond Murphy, para practicar y repasar la gramática.
- ¡Escucha y repite! De esta manera, podrás practicar tus habilidades de expresión oral y comprensión auditiva.
- Haz un curso de inglés en un país donde se hable este idioma. Esto te proporcionará todas las condiciones necesarias para un aprendizaje rápido:
1) Te encontrarás totalmente inmerso en el idioma.
2) Tu motivación estará en su punto álgido gracias a los nuevos lugares, situaciones y encuentros con gente interesante.
3) Un profesor cualificado te proporcionará constantemente el material que necesitas para aprender y te ofrecerá consejos sobre cómo gestionar tu tiempo. También creará un ambiente dinámico y motivador en clase. - Si estás aprendiendo inglés en el extranjero, intenta comunicarte con personas que no hablen tu idioma. De esta manera, el idioma que utilices para comunicarte será siempre el idioma que estás estudiando. Intenta no cambiar a tu idioma nativo mientras estés allí. Esto te permitirá sumergirte por completo en el idioma inglés y sacar el máximo provecho de tu viaje educativo.
- Aprende cualquier idioma con un profesor cualificado. Es mejor estudiar con un profesor cualificado una vez a la semana, que conozca técnicas de enseñanza avanzadas, y dedicar el resto del tiempo a estudiar de forma independiente, que asistir a cinco clases a la semana con un profesor ineficaz.
- Si asistes a una escuela de inglés en el extranjero, recuerda que debes prepararte para las clases haciendo los deberes. Esto incluye repasar lo que has aprendido en clase y completar las tareas asignadas. Utiliza una guía gramatical para ayudarte a comprender y practicar las estructuras gramaticales que no conozcas. Lo ideal es que dediques al menos una hora o una hora y media al día al estudio autónomo.
- No te distraigas durante las clases de inglés: cierra tus aplicaciones de redes sociales. ¡Concéntrate en la clase!
- Evita sentarte junto a personas que no te hablen en el idioma que estás estudiando.
- Participa activamente en los debates cuando estudies inglés en grupo.

